Universidades que emiten, no imprimen: hacia una certificación académica digital nativa
.jpg?w=1152&q=85&fit=max&auto=format)
En un contexto de creciente movilidad académica, transformación digital e impulso a la identidad digital europea, las universidades están llamadas a reinventar la forma en que certifican el conocimiento. El modelo tradicional, basado en diplomas impresos o documentos PDF, ha dejado de ser suficiente. Hoy, el nuevo estándar son las credenciales digitales nativas: objetos digitales firmados criptográficamente, estructurados bajo estándares comunes y verificables al instante, con validez legal en toda Europa.
Estas credenciales permiten automatizar procesos como la admisión universitaria, la contratación profesional o el reconocimiento de titulaciones. También ofrecen una respuesta efectiva al fraude documental y devuelven al estudiante el control sobre sus logros académicos. Al estar alineadas con marcos como eIDAS2 y proyectos como la European Digital Identity Wallet, son una pieza clave en la interoperabilidad educativa europea.
Una credencial digital nativa no es una imagen del título. Es un objeto estructurado, emitido por una institución confiable, que puede compartirse desde una wallet y validarse automáticamente, sin trámites intermedios ni vulneración de la privacidad.

Mini-caso práctico: Una estudiante en Zaragoza solicita plaza en un máster en Berlín. Desde su wallet digital, comparte su título universitario. La universidad alemana lo verifica al instante gracias a su estructura técnica y a la conexión de la universidad española a una red como ISBE. Sin traducciones, sin compulsa, sin intervención humana.
La universidad como emisor confiable de certificados académicos digitales
El paso del diploma físico a la credencial digital representa mucho más que un cambio de formato. Implica una redefinición del rol institucional de la universidad. Ya no basta con enseñar y evaluar. Hoy también se debe garantizar que los aprendizajes se certifiquen de forma digital, confiable y reconocida más allá de las fronteras.
En este nuevo escenario, la universidad asume el papel de trusted issuer, una entidad emisora reconocida dentro de una red de confianza. Para ello, debe cumplir con requisitos técnicos, semánticos y normativos que aseguren que sus credenciales pueden ser interpretadas y validadas automáticamente por terceros, sin contacto directo. Formar parte de redes como ISBE o EBSI facilita este reconocimiento.
Además de los títulos oficiales, las universidades deben ser capaces de emitir microcredenciales: certificaciones digitales de aprendizajes más breves o específicos. Esto responde a la necesidad de reconocer la formación continua, la empleabilidad y la movilidad. Las microcredenciales, al ser digitales y estructuradas, permiten acumular y transferir aprendizajes en el marco del Espacio Europeo de Educación.
Marcos europeos: estándares y regulación
La transformación en marcha se basa en una arquitectura común definida por Europa, que combina componentes técnicos, legales y organizativos. Esto permite que las credenciales emitidas en un país sean interpretadas y aceptadas en otro, sin necesidad de adaptaciones manuales.
Verifiable Credentials, DIDs, eIDAS2 y Wallet europea
Las Verifiable Credentials, definidas por el W3C, son el estándar técnico que sustenta este modelo. Se trata de estructuras de datos firmadas que contienen atributos sobre el estudiante, el título y la institución. Estas credenciales se firman con Identificadores Descentralizados (DIDs), que permiten verificar su origen sin consultar a la universidad emisora.
Este sistema refuerza la confianza, reduce la necesidad de intermediarios y preserva la privacidad del estudiante.
La propuesta de Reglamento eIDAS2 establece el marco para que cada ciudadano europeo disponga de una wallet digital oficial, donde pueda guardar y compartir credenciales como títulos académicos, certificados profesionales o documentos de identidad. Las universidades que emitan credenciales alineadas con este marco permitirán a sus estudiantes operar con plena validez legal en toda la UE.
Proyectos como EBSI (European Blockchain Services Infrastructure) y DC4EU trabajan en la creación de catálogos de emisores confiables. ISBE actúa como nodo nacional, facilitando que las universidades españolas se registren y sean reconocidas dentro del ecosistema europeo, lo que garantiza que sus credenciales puedan ser verificadas y aceptadas sin fricciones.
Cómo se generan y validan las credenciales verificables
El proceso de emisión es automatizado. Cuando un estudiante completa sus estudios, el sistema de gestión académica genera una credencial estructurada. Esta se firma con el DID institucional de la universidad y se transfiere a la wallet del estudiante.
Desde esa wallet, el estudiante puede decidir con quién compartir la credencial. El receptor, una universidad, empresa o administración, puede validarla al instante usando un nodo de verificación conectado a la red ISBE. Todo este proceso es automático, no requiere intervención humana y respeta los principios de privacidad desde el diseño.
Integración con los sistemas de gestión académica (SGA)
La clave para una adopción realista es la integración con los sistemas académicos ya existentes. ISBE proporciona APIs estándar para conectar los SGA con los módulos de emisión, firma y entrega de credenciales digitales.
La emisión se produce automáticamente cuando un estudiante finaliza un programa o módulo. La credencial se estructura, se firma digitalmente y se entrega sin fricciones. Opcionalmente, puede registrarse en redes como ISBE o EBSI, no para almacenar datos personales, sino para garantizar trazabilidad y cumplimiento con estándares como ISO/IEC 18013-5 o ISO/IEC 23220.
¿Qué necesita una universidad para unirse a ISBE?
Requisitos técnicos (H3)
El punto de partida es disponer de un sistema académico digitalizado, capacidad de generar un DID institucional y conectar con ISBE mediante APIs. La arquitectura de la red permite una implementación progresiva y flexible.
Nodo propio o compartido
Las universidades pueden operar un nodo propio o integrarse mediante un nodo compartido. Ambas opciones ofrecen trazabilidad, control institucional y cumplimiento normativo.
Gobernanza distribuida
ISBE promueve una gobernanza participativa, donde cada universidad mantiene control sobre su identidad y participa en la toma de decisiones estratégicas del ecosistema.
Casos en marcha en España
España está siendo pionera en la emisión de credenciales digitales verificables. Iniciativas como CertiDigital, promovida por el Ministerio de Universidades, permiten a las universidades públicas emitir títulos en este formato. Proyectos como CAD o SmartDegrees ya están operando con éxito, demostrando que es posible integrar esta tecnología sin interrumpir los procesos institucionales.
Estas experiencias demuestran que la digitalización de credenciales académicas es viable desde el punto de vista técnico, legal y operativo. También sirven como referencia para otras universidades que estén considerando dar este paso.
Aprendizajes clave del ecosistema internacional: aprendizajes clave
El proyecto europeo DC4EU está desarrollando credenciales interoperables con la Wallet Europea. España participa activamente en su diseño y pilotaje. Esto permite que ISBE se alinee desde el inicio con los estándares que regirán el futuro de la identidad educativa digital europea.
Además, el trabajo conjunto con universidades, gobiernos y actores tecnológicos de otros países aporta una visión compartida, evita duplicidades y fortalece el liderazgo europeo en el ámbito de las credenciales verificables.
Barreras para la adopción masiva
El principal reto ya no es técnico. Las soluciones existen y han sido probadas. El desafío está en el liderazgo institucional, la coordinación entre actores y la voluntad de modernizar procesos. Muchas universidades aún deben recorrer un camino de transformación interna para adoptar estos nuevos modelos.
También hay desafíos culturales. Es necesario formar a estudiantes, gestores y responsables académicos en el uso de wallets, credenciales verificables y estándares emergentes. Generar confianza en estos sistemas será clave para su adopción generalizada.
Por último, hay que asegurar que la interoperabilidad entre redes, países y plataformas sea real. ISBE afronta este reto mediante una arquitectura abierta, modular y alineada con las normas europeas más avanzadas.
El papel de España e ISBE en esta transformación
ISBE nace como una infraestructura pública, interoperable y alineada con Europa. Su diseño permisionado garantiza la trazabilidad, la soberanía institucional y el cumplimiento legal. A través de ISBE, las universidades españolas pueden integrarse de forma sencilla y segura en el ecosistema europeo de identidad digital y credenciales académicas verificables.
Más allá de su función técnica, ISBE representa un modelo de colaboración público-privada y multiactor. Su diseño se apoya en la experiencia de redes como Alastria, pero incorpora los aprendizajes europeos más recientes, desde EBSI hasta DC4EU. El objetivo es claro: facilitar que las instituciones educativas españolas certifiquen el conocimiento de manera moderna, segura y reconocida a escala europea.
La interoperabilidad educativa ya es una realidad. ¿Está tu universidad preparada?
Conoce ISBE, una infraestructura confiable, europea y colaborativa que está redefiniendo cómo certificamos el aprendizaje. Mira el vídeo y súmate a la red.

Redacción ISBE
Redacción @ ISBE