El blockchain en España avanza hacia su consolidación: 184 empresas y más de 533 millones de euros de facturación

El tejido empresarial blockchain en España tiene hoy más peso económico del que muchos anticipaban. Un nuevo informe sectorial revela que el país alberga 184 empresas activas en este ámbito, que en conjunto generan más de 1.300 empleos directos y superan los 533 millones de euros de facturación agregada. El informe impulsado por Alastria y el Clúster de Blockchain de la Comunidad de Madrid con la colaboración de El Referente, y datos de la plataforma Scoutyn dibuja un sector que ha ganado profundidad económica sin perder dinamismo emprendedor.
Las pymes, el músculo económico del sector
El perfil dominante en número es el de la startup: 117 de las 184 empresas identificadas responden a este modelo. Pero el grueso de la facturación lo generan las 58 pymes del sector, que acumulan más de 483 millones de euros — casi el 90% del total. Este dato revela una estructura dual: un ecosistema amplio en iniciativas pero concentrado en valor económico en empresas con mayor recorrido.
Las 6 scaleups que ya operan en el sector apuntan en la misma dirección. Con una facturación media que supera los 4 millones de euros por empresa, son la señal más clara de que el blockchain español empieza a producir compañías con capacidad real de competir a escala.
Madrid y Barcelona concentran la actividad, pero el mapa se amplía
La Comunidad de Madrid encabeza el ranking territorial con 55 empresas, seguida de Cataluña con 41. Ambas comunidades concentran más de la mitad del ecosistema. Sin embargo, el informe detecta un fenómeno relevante: la actividad se está descentralizando. Comunidad Valenciana y Andalucía crecen en peso, y ciudades como Valencia, Málaga y Bilbao emergen como nuevos focos de actividad, lo que sugiere que el blockchain está dejando de ser un fenómeno exclusivamente metropolitano.
Un sector que resiste mejor que la media
Desde 2011, el ecosistema blockchain español ha registrado solo 22 cierres frente a 184 empresas activas — una tasa de supervivencia que supera con creces la media del sector startup en España. El período de mayor crecimiento se concentró entre 2020 y 2022, impulsado por la aparición de nuevos casos de uso y el avance en la estandarización tecnológica.
Esta resiliencia no es casual. A diferencia de otros sectores tech que experimentaron burbujas y caídas abruptas, el blockchain ha tenido un crecimiento más pausado pero más consistente, apoyado en proyectos con aplicación real y en la creciente demanda institucional.
La inversión crece despacio, pero con operaciones de referencia
El capital invertido en el sector desde 2016 ronda los 80 millones de euros, distribuidos en unas 60 operaciones. Una cifra modesta en términos relativos, pero que incluye rondas de referencia como las de Bit2Me (20M€) y Securitize (45,2M€), que han contribuido a atraer el interés de inversores institucionales y a poner al blockchain español en el radar europeo.
El reto de la financiación sigue siendo uno de los más señalados por el sector: las rondas son escasas y de tamaño reducido en comparación con otros mercados europeos, lo que limita la capacidad de escala de las empresas más prometedoras.
Blockchain como infraestructura, no como tecnología
Quizás el cambio más significativo que documenta el informe es de naturaleza conceptual. El blockchain ha dejado de ser el centro del discurso para convertirse en una capa de infraestructura que opera —con frecuencia de forma invisible— dentro de procesos empresariales e institucionales.
Finanzas, logística, identidad digital y propiedad intelectual son los sectores donde la adopción es más visible. Trazabilidad de producto, tokenización de activos, automatización de contratos y pagos transfronterizos son ya casos de uso con impacto medible, no proyectos piloto. Este cambio de registro —de la tecnología al caso de uso— es precisamente el que define la nueva etapa del sector.
La brecha de género, una asignatura pendiente
El informe no elude uno de los desequilibrios más persistentes del sector tecnológico. Solo el 12% de las personas fundadoras de empresas blockchain en España son mujeres. La desproporción se mantiene constante en distintos tipos de proyectos y estructuras de equipo, y representa uno de los principales retos de diversidad que el ecosistema deberá abordar si quiere crecer de forma sostenible e inclusiva.
Un sector con base sólida y recorrido por delante
Los próximos años marcarán si el blockchain en España es capaz de dar el salto de ecosistema consolidado a industria con peso propio. Los ingredientes están: base empresarial estable, casos de uso reales, demanda institucional creciente y una regulación europea —con MiCA y eIDAS 2 como marcos de referencia— que aporta certidumbre al mercado.
El informe Estado del Ecosistema Blockchain en España 2025 está disponible a través de Alastria.io

Redacción ISBE
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